Ante el aumento de la escasez hídrica, la obsolescencia de infraestructura y las exigencias regulatorias, la industria del tratamiento de aguas en México está migrando hacia soluciones digitales que transforman la forma de monitorear, operar y optimizar las plantas. Desde la integración de sensores IoT hasta la implementación de modelos digitales y plataformas autónomas, esta tendencia se perfila como clave para la sostenibilidad y eficiencia operativa.
Plataforma IoT en plantas de aguas residuales en México
El Instituto Tecnológico de Aguascalientes desarrolló una planta piloto conectada a Internet de las Cosas (IoT), que utiliza sensores para supervisar parámetros como pH, niveles de oxígeno y lodos activados desde una aplicación móvil. Esta plataforma permite automatizar procesos biológicos de tratamiento, reducir supervisión continua y asegurar el cumplimiento con la NOM‑003‑SEMARNAT sobre calidad del agua tratada. La planta puede procesar 8 000 litros en 8 horas, y el sistema ha demostrado la viabilidad del monitoreo remoto en contextos urbanos de acuíferos sobreexplotados.
Mercado de medidores inteligentes en crecimiento
El mercado mexicano de medidores de agua inteligentes (smart meters), soporte tecnológico clave para digitalización y diagnóstico en tiempo real, alcanzará ingresos estimados de $810.2 millones de dólares en 2024 y se proyecta llegar a $1 340 millones de dólares para 2030, con una tasa promedio anual del 8.8 % (Grand View Research, 20225).
Este crecimiento refleja la demanda de redes inteligentes capaces de emitir alertas automáticas y eficientizar el uso del agua en zonas urbanas e industriales.
Oportunidades en México de digitalización y monitoreo en tratamiento de aguas
La digitalización representa un salto cualitativo en la industria nacional del tratamiento de aguas. Integrar sistemas IoT, plataformas automatizadas y gemelos digitales no solo aporta control y trazabilidad, sino que también sienta las bases de una operación resiliente, eficiente y alineada con criterios de sustentabilidad. Este enfoque significa que los recursos ya no se monitorean por aproximación, sino en tiempo real: datos exactos, decisiones
inteligentes y agua aprovechada al máximo.
Figura 1. Elaboración propia, con datos de Grand View Research, Idrica, Redalyc y Wex Global, 20024-2025
