Panorama del sector de la construcción 2026
El 2025 ha marcado un ciclo particularmente complejo para el sector de la construcción en México. El Indicador Adelantado de la Construcción (INAC) se ubicó en marzo en 98.5 unidades, el nivel más bajo desde diciembre de 2020. Esto refleja una desaceleración que se arrastra desde mediados de 2024, de acuerdo con datos de la empresa de investigación de mercado Forecastim. Dicho descenso se asocia a una reducción de la inversión privada, la contratación de mano de obra y el encarecimiento de insumos.
En concreto, el primer trimestre de 2025 registró una caída de 19% en la actividad. Según datos de la Secretaría de Hacienda, esto fue consecuencia, en gran parte, por la disminución del 22.4% en la inversión física del sector público, respecto al mismo periodo del año anterior . Sin embargo, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) ha delineado una estrategia de recuperación, que contempla elevar la inversión pública a 2.5% del PIB y complementarla con esquemas mixtos de inversión que sumen hasta 4% en 2026. La meta es alcanzar el 6% en 2030. Este enfoque no solo busca activar la cadena productiva sino también fortalecer la competitividad, generar más oportunidades de empleo formal y otras ventajas significativas, como las mostradas en la Figura 1.
Figura 1. Elaboración propia con datos de CMIC (2025)
La CMIC subraya que, históricamente, la reactivación de la construcción impulsa de manera directa a otros sectores, incrementando la demanda de insumos especializados y el desarrollo económico nacional.
Economía circular y reactivación del sector de la construcción
A pesar de la incertidumbre que predominó durante el 2025, este mismo año se consolidaron tendencias transformadoras, que ofrecen un horizonte de crecimiento. El avance hacia una economía circular en la construcción, ha ganado relevancia como mecanismo para reducir el impacto ambiental y mejorar la rentabilidad a largo plazo, de acuerdo con la investigación realizada por BBVA. El reciclaje y la reutilización de materiales, como los que se muestran en la Figura 2, no solo disminuye la demanda de recursos, sino que también genera oportunidades de negocio en la valorización de residuos.
Figura 2. Elaboración propia con datos de BBVA (2025)
Casos como el método desarrollado por la Universidad de Cambridge para reciclar cemento en hornos de arco, abren la posibilidad de integrar subproductos de la construcción en nuevos procesos productivos, alineando la sostenibilidad con la innovación. Para lograrlo, el diseño de aditivos, catalizadores y químicos especializados será clave.
Otros desarrollos en pro de la economía circular, son los cementos y concretos de baja huella de carbono, que cuentan con reducciones de hasta 35% en emisiones, lo que impulsa la captura y reutilización de CO2 como parte de sus procesos.
La ruta estratégica del sector de la construcción para 2026
Si bien la construcción cerró 2025 con indicadores moderados y sin una recuperación plena de la obra pública, las estimaciones de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 2.5% para el periodo 2025-2034, impulsadas por la inversión extranjera y la demanda residencial, anticipan un terreno más positivo (Informes de Expertos, 2024).
La clave que demostrará la resiliencia del sector será la integración de procesos modulares, métodos LEAN y materiales circulares, es decir, la gestión óptima de los recursos y residuos que se generan a partir de las actividades de la industria de la construcción.
El futuro del sector dependerá de la capacidad para integrar sostenibilidad y productividad en un mismo modelo de negocio. Esto implica la definición de normativas más claras, incentivos para el uso de materiales reciclados y colaboración tanto del sector público como del privado, para financiar la infraestructura resiliente.
